No se pueden pasar. El libro contiene varias colecciones dentro de él, una por cada año de tu vida y cada capítulo. Tienes diecisiete y dieciocho, y apenas recuerdas lo que hiciste con trece. Sabes que en algún momento te dolió, porque todavía te escuece la puta herida en algún sitio. Eras imbécil. Sí. ¿Lo sigues siendo? Sí. Pero a veces consigues tener los aires de madurez que dejas aparentar y a veces te comportas como un auténtico crío. Pues no, pues tampoco importa.
¿Estar feliz con uno mismo? Ese concepto no existe. Te sientes bien cuando las personas de tu entorno te aceptan, te integran, y pasas a formar parte de un grupo, o de varios. A eso se le denomina "me gusta ser como soy". Y quién suele decir esto último, lo hace en el contexto de: "estoy cabreado con el mundo porque pasa de mí y me cago en la puta."
Pues tienes el último capítulo del libro en tus manos, el del año 2011. Ha sido el año de los descubrimientos. Ha sido el año de salir fuera y gritar con voz alta que te gusta beber, te gusta bailar y te gustan los amigos. Conceptos como last Friday night, hangover, friends (I'll be there for you) y good feeling.
A veces vestías cosas que nunca te habrías puesto dos años antes. Si te apetece, te pones tacones de doce cm. Si te apetece, te pintas como una diva. Si te apetece, vas con una prenda de cada color y sin combinar. Si te apetece, te rizas el pelo, te lo alisas o te lo cardas. Si te apetece, vas en chándal. Y si te apetece, llevas cada uña con dibujos distintos. Un colgante con el símbolo de la paz, dos aros en la oreja izquierda y una bola en la derecha.
No te gusta el escote, así que te pones una camiseta a rayas cuyos tirantes se te caen todo el rato. Pero no te importa. A veces también puedes llevar las zapatillas rotas, que te toca pintar con permanente y limpiar con alcohol. Un pantalón con varios agujeros y los bolsillos llenos de papeles arrugados. Un corazón que alguien te pintó en el brazo y todas las luces de la noche en los ojos.
Y te pesa la jodida página. Te pesa pasarla y te pesa olvidarte de esas noches. Te siguen gustando, después de todo. Aún te parece oler a la gente cuando te abrazaba, y echas de menos con todas tus fuerzas los días eternos de verano. La playa, Black Eyed Peas y David Guetta reventando los altavoces del pequeño estéreo. El maldito bikini que pasaste tres tardes enteras buscando, y sonreír estando solo sin motivo.
Los días que llenan. Los días en los que revientas. En los que conquistas el mundo.
También pasas por aquellos momentos en barracas, en Adarve, en Moulin o el pub del rock de los 70.
Joder, cómo te apetece enloquecer...
Y llegas al final del año, a las miles de promesas, a las mejores navidades, aún mejor otoño. Te subes a la barandilla del puente blanco a las dos de la madrugada y gritas con fuerza. Algo así como I got the moves like jagger. Y si te apetece algo más de trasfondo, te revientas los pulmones en un are you gonna be my girl? dedicado a la ciudad y a las calles que ya te sabes de memoria. A los parques y las gentes que reconoces de vista.
Pasas la última página e inicias el siguiente capítulo. ¿Quién nos da derecho a ser felices? Nacemos con ello. ¿Quién nos da derecho a ser ególatras? También nacemos con ello. Si el 2011 fue el año de la brutalidad y la fiesta, el 2012 como viene, se va; es ya Mayo, ¿y a quién le importa? Enero pasó, también febrero, y marzo y abril. No recuerdas lo que hiciste en el primer mes; tampoco en el segundo. Si te mantienes en pie es porque tienes piernas sobre las que apoyarte.
Gruñes un poco cada día al levantarte; gruñes un poco cada día al acostarte. Los recuerdas a todos, como si fuera ayer. Por eso no quieres pasar la página y cerrar el maldito libro. Te quedas en ella, te recreas en ella. Ya llega el verano. Hace un calor de mil demonios al volver a casa andando.
Y mientras caminas y caminas piensas think of me; y sigues caminando.
¿Se pueden pasar las páginas?
Va siendo hora de empezar a escribir un nuevo capítulo.
Todavía queda mucho mundo que romper.
Desaparecida por un tiempo. Prometo que en cuanto encuentre el puto bolígrafo que se me ha perdido entre los recuerdos, me pondré al día con vuestros dibujos y comentarios. Es probable que suba algo por aquí, porque algún encargo tengo todavía pendiente. Pero nada más.
¡Hasta entonces y muchísimos ánimos a todos!
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Listening to: Lagarto amarillo, Dejarse la piel
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Reading: Hunter Games
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Watching: How I met your mother.
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Playing: Skyrim